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Fimo endurecido. Tips y consejos

¿Qué pasa cuando vamos a echar mano de nuestro fimo y está más duro que las piedras?

¡Horror!

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¿Tengo que tirarlo? ¿Hay solución? ¿Puede volver a ser blandito?

No, sí y sí.

El fimo es un material algo delicado. Tanto si lo dejamos al aire, como si no está bien guardado o en el sitio en que lo hemos comprado llevaba la vida misma; podemos encontrarnos con el problema de un fimo duro, que se hace trizas si intentas amasarlo y mucho menos, con el que puedas modelar nada.

Pues bien, es algo que podemos solucionar de dos formas:

1. Ablandador de fimo:

He encontrado dos. Uno de la marca Fimo y otro de Sculpey.

El de Fimo es una pasta incolora, que imagino que se mezcla con el fimo y hace más fácil que vuelva a su estado.

El de Sculpey hará la misma función pero es líquido.

No los he usado, así que no os puedo dar mi opinión. Ambos rondan precios entre los 3-5 euros.

En mi opinión, no merece la pena a menos que no tengas tiempo o paciencia.

 

  1. Coger paciencia y amasar.

Es el método más rudimentario, pero es efectivo 100%. Es cierto que se pierde muchísimo tiempo, pero mientras os dedicáis a ello podéis ver una serie, una peli… Todo es cuestión de organizarse.

Y he aquí un truquillo: golpear el fimo.

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Pues sí, si golpeas el fimo se va volviendo poco a poco más manejable y recuperando un poco de elasticidad (tampoco hay que pasarse, a ver si lo vais a desintegrar). El rodillo es la herramienta ideal para eso, lo golpeas hasta que lo notes más flexible y luego amasas, haces una bola, golpeas y amasas, y así hasta que vuelva a su estado original.

Si tenéis una laminadora mejor, ya que os ahorráis el paso de amasar (el cual, por cierto, advierto que es el más pesado).

Tips de organización, limpieza y orden.

1.  Primero organiza un rincón, una caja, unos cajones… Lo que mejor te venga, para guardar el fimo y las herramientas. Así lo tienes todo a mano, no te vuelves loca/o buscando cosas y se conservarán mejor.

2. Aconsejo guardar el fimo en tuppers. Yo encontré estos mini tuppers en Dealz. Los tengo ordenados por número y color, así llevo a la vez un control de que colores necesito y cuales tengo de sobra.Si no, una bolsita con cierre hermético está también bien para guardarlo.

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3. Todo el fimo sobrante o que tengas, el que está mezclado con otros colores, el que tienes desechado… ¡Dale una nueva vida! Vuélvelo blandito y mezcla los tonos más parecidos entre sí: amarillos, naranjas, rojos y marrones; azules y verdes; negros, grises y blancos, etc.

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Así obtendrás diferentes tonalidades ya listas para su uso, y no desperdiciaras ni un gramo de fimo.

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Además, puedes guardarlos en papel film transparente y meter todos a la vez en un tupper.

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4. Limpia el fimo con toallitas húmedas de bebé. Tanto para guardarlo, como cuando estés trabajando con él. También, son de lo más útiles para limpiar tus manos de restos de otros colores mientras trabajas con fimo, para no ensuciar las piezas.

 

 

 

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